
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado su previsión de crecimiento económico mundial para 2026, proyectando un aumento moderado respecto a estimaciones previas debido al impulso generado por la inversión tecnológica. No obstante, advirtió que los retos derivados del avance de la inteligencia artificial (IA) y la persistente incertidumbre en el comercio global podrían alterar este panorama.
De acuerdo con el organismo, la economía global mantendrá un crecimiento estable del 3.3% para 2025, cifra 0.2 puntos porcentuales superior a la pronosticada en octubre. Sin embargo, el FMI señala que esta resiliencia se concentra en sectores específicos, dejando ver la vulnerabilidad general ante nuevas perturbaciones.
En el plano regional, América Latina enfrenta perspectivas más limitadas, con un crecimiento estimado del 2.2% para 2026, ligeramente inferior a pronósticos anteriores. Brasil, la economía más grande del continente, espera un crecimiento del 1.6%, mientras que México se mantendría en un 1.5% sin cambios en su proyección.
Las tensiones comerciales siguen siendo motivo de preocupación. La administración estadounidense ha impuesto y negociado aranceles que han afectado las cadenas de suministro y mercados internacionales. A pesar de una tregua temporal con China y acuerdos con varios socios, la incertidumbre se mantiene, particularmente ante decisiones pendientes del Tribunal Supremo de Estados Unidos sobre la legalidad de ciertos aranceles. El FMI advierte que cambios en esta materia podrían generar más volatilidad.
El economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, señaló que el auge de la IA está estimulando la economía, pero también encierra potenciales riesgos, como una posible corrección en los mercados si las expectativas sobre productividad y rentabilidad no se materializan. Además, destacó la importancia de mantener la independencia de los bancos centrales para controlar la inflación, subrayando el papel crítico de la Reserva Federal en este contexto.
Por otro lado, Estados Unidos muestra un dinamismo superior en inversión tecnológica, proyectando un crecimiento del 2.4% para 2026, mientras que la zona euro mantiene una expansión más moderada del 1.3%. En Asia, China e India experimentan un crecimiento sólido en comparación con otros mercados emergentes.
En general, el FMI insta a la cautela ante la combinación de oportunidades tecnológicas y desafíos comerciales que definirán el curso económico global en el próximo año.




































































































