
La Suprema Corte de Estados Unidos está próxima a decidir sobre la legalidad de los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump contra México, Canadá y otros países. Estos gravámenes afectan productos como acero, aluminio y autos ensamblados en México. De acuerdo con expertos, si el tribunal anula estas medidas, los países afectados deben mantener una postura tranquila y evitar confrontaciones directas con la administración estadounidense.
Sam Lowe, director de comercio y acceso a mercados en Flint Global, señaló que la recomendación es continuar operando con normalidad pese a la posible cancelación de los aranceles. Mencionó que no se espera una reacción pública agresiva por parte de los gobiernos al respecto, ya que Trump podría usar otras herramientas legales para mantener medidas similares. Esto generaría un periodo de incertidumbre en el que los niveles arancelarios y las condiciones podrían modificarse de forma imprevisible.
Además, Lowe advirtió que la incertidumbre podría afectar exportaciones clave para México, como las de autos y acero, e incluso incidir en futuros impuestos a productos farmacéuticos. Un posible escenario problemático sería la negociación de acuerdos previos, situación que podría provocar tensiones políticas, especialmente con actores como la Unión Europea, que aún está en proceso de implementar ciertas concesiones pactadas con Estados Unidos.
Por último, se señaló que aunque cientos de empresas mexicanas han demandado al gobierno estadounidense buscando reembolsos de pagos realizados, el proceso legal podría ser largo y con obstáculos, lo que aconseja adoptar un enfoque pragmático y prudente ante el desenlace jurídico. En suma, aunque la decisión de la Corte puede modificar el panorama comercial, la recomendación es responder con cautela para minimizar impactos adversos.




































































































