
En México, los ataques cibernéticos han alcanzado niveles alarmantes, con un promedio aproximado de cuatro incidentes por segundo, según datos recientes del Plan Nacional de Ciberseguridad. Los ciberdelincuentes aprovechan archivos comunes como facturas, documentos PDF y reportes laborales para infiltrar malware en los sistemas, especialmente troyanos que pueden comprometer la seguridad de los dispositivos.
Los archivos más utilizados para estos ataques incluyen formatos ejecutables como .exe o .msi, que al abrirse permiten la ejecución de códigos maliciosos que pueden robar información, instalar otras amenazas o tomar el control remoto de los equipos. También se emplean documentos de Office (.docx, .xlsm, .pptm) que suelen llegar con mensajes urgentes y solicitan al usuario habilitar macros, una acción que desencadena la instalación del malware.
Los archivos PDF no están exentos de riesgos, ya que algunos contienen códigos ocultos que al abrirlos redirigen a los usuarios hacia descargas maliciosas, poniendo en riesgo la integridad del sistema. Además, se usan archivos comprimidos (.zip, .rar, .iso) y scripts (.js, .vbs, .lnk) que facilitan la propagación de troyanos mediante nombres engañosos y la ejecución de instrucciones en segundo plano sin que el usuario lo note.
Expertos en ciberseguridad recomiendan extremar precauciones, como desconfiar de archivos adjuntos inesperados, evitar habilitar macros sin verificar la fuente, mantener sistemas actualizados y utilizar soluciones de seguridad confiables. Estas medidas son clave para disminuir la vulnerabilidad ante estos ataques que pueden causar robo de datos, vigilancia no autorizada y pérdidas importantes para individuos y organizaciones.






































































































