
En Baja California se vive una preocupante situación económica debido al cierre sostenido de negocios que afecta directamente al empleo formal y a la actividad comercial. Organizaciones empresariales locales han alertado sobre el impacto negativo que ocasionan las regulaciones y la carga fiscal en el sector privado, factores que dificultan la operación y permanencia de las empresas.
Unidos por Tijuana, un organismo empresarial de la región, reporta que alrededor de 800 negocios cierran mensualmente en el estado, principalmente pequeñas empresas que enfrentan obstáculos como la falta de permisos y la presión de autoridades municipales y estatales. Estos cierres reducen la oferta comercial y limitan las oportunidades laborales para muchas familias, lo que a su vez afecta la circulación económica local.
El presidente de Coparmex Tijuana, Roberto Vega Solís, informó que entre marzo de 2024 y marzo de 2025 se perdieron cerca de 25,000 empleos formales, y que el ritmo de bajas de empresas continúa elevándose con un promedio de 26 cierres al día. Si no se toman medidas, se proyecta que hasta 75,000 trabajadores podrían quedar sin empleo formal. Se destacó además que Baja California tiene la tasa más alta de Impuesto Sobre la Nómina (ISN) en el país, del 4.25%, superior a otras entidades fronterizas.
Ante este contexto, representantes de diversas cámaras empresariales propusieron reducir el ISN al 3% para incentivar la creación y permanencia de empleos formales, advirtiendo que mantener el impuesto en niveles elevados contrarresta la inversión y fomenta el empleo informal. También señalaron que el costo adicional repercute en el aumento de precios para los consumidores, complicando aún más la situación económica de la región.




































































































