
El ritmo de crecimiento en la creación de empleos en Estados Unidos mostró una marcada desaceleración durante agosto, acompañado de un aumento de la tasa de desempleo hasta el 4.3%, señalando un debilitamiento en el mercado laboral y abriendo la puerta a posibles recortes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal. Según el informe mensual divulgado por la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo, las nóminas no agrícolas solo incrementaron en 22,000 plazas durante agosto, cifra muy inferior a las expectativas de los analistas y a las 79,000 posiciones revisadas al alza en julio.
Los expertos previeron que agosto sumaría alrededor de 75,000 empleos, por lo que el dato final sorprendió por su modestia. El conteo inicial de nuevos puestos tiende a subestimarse y en ocasiones es corregido posteriormente, con estimaciones que han oscilado entre ausencia de creación neta y hasta 144,000 empleos generados. En julio se registró un hecho inusual desde la pandemia de COVID-19: el número de personas desempleadas superó el de vacantes disponibles.
Este estancamiento en el crecimiento del empleo se atribuye en gran parte a los aranceles impuestos en la administración anterior, que han elevado los costos comerciales a niveles no vistos desde 1934, y a las políticas migratorias restrictivas que han reducido la disponibilidad de trabajadores. Estas condiciones han generado temor a una inflación creciente, lo que llevó a la Reserva Federal a detener momentáneamente su ciclo de aumentos en las tasas de interés.
Desde la Casa Blanca, el asesor económico Kevin Hassett calificó los datos de “decepcionantes”, aunque se mostró optimista respecto a que las cifras podrían ser revisadas al alza en próximas actualizaciones, destacando particularmente la atención puesta en el sector vivienda, que continúa mostrando señales de debilidad. En este contexto, el mercado laboral experimenta baja rotación, con pocas contrataciones o despidos y donde el crecimiento proviene principalmente del surgimiento neto de nuevas empresas, un componente susceptible a revisiones estadísticas. El presidente de la Fed, Jerome Powell, ha indicado que el mercado laboral plantea riesgos crecientes que podrían justificar una reducción en las tasas, pese a la persistencia de presiones inflacionarias.




































































































