
El Departamento de Justicia de Estados Unidos formalizó acusaciones contra Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, por su presunta participación en una conspiración que habría durado 25 años para traficar cocaína hacia territorio estadounidense. Según los cargos, Maduro operó con el respaldo de organizaciones criminales y terroristas, incluyendo el Cártel de Sinaloa y el Tren de Aragua, consideradas por EE.UU. como grupos terroristas extranjeros.
En una acción reciente, Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron expulsados de Venezuela tras ser blanco de ataques aéreos en Caracas. Se informó que Maduro está siendo trasladado a Nueva York, donde permanecerá en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, conocido por haber alojado a Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, y se espera que comparezca ante el tribunal el lunes próximo.
Las imputaciones detallan que, durante sus distintas funciones en el gobierno venezolano desde 1999 hasta 2025, Maduro habría facilitado actividades ilícitas relacionadas con el narcotráfico. Como ministro de Relaciones Exteriores, presuntamente otorgó pasaportes diplomáticos a narcotraficantes y autorizó operaciones de lavado de dinero. Además, se acusa que su régimen permitió una corrupción vinculada al tráfico de drogas para beneficio propio y de su círculo familiar.
Entre los cargos presentados se incluyen conspiración narcoterrorista, conspiración para la importación de cocaína y posesión ilegal de armas de fuego. La acusación también involucra a familiares de Maduro y a otras figuras políticas venezolanas de alto perfil. De ser hallado culpable, Nicolás Maduro enfrentaría una condena que podría implicar cadena perpetua.




































































































