
Smart Fit se ha consolidado como una de las cadenas de gimnasios más importantes en México, operando más de 395 sucursales y alcanzando más de un millón de usuarios en el país. Esta expansión responde a una estrategia desarrollada por su fundador, el empresario brasileño Edgard Corona, quien creó la marca con la visión de ofrecer acceso a instalaciones de alta calidad a precios accesibles. La cadena, nacida en São Paulo en 2009, se expandió a México en 2011, impulsada por una inversión significativa que permitió acelerar su crecimiento fuera de Brasil.
El origen de Smart Fit parte de la identificación de una necesidad insatisfecha: personas interesadas en gimnasios bien equipados, pero sin poder costear los precios elevados que tradicionalmente dominaban el mercado. Corona desarrolló un modelo basado en la democratización del fitness de alto nivel, apoyándose en tecnología, equipos modernos y planes accesibles. Esta revolución en la oferta del sector les permitió romper con el concepto tradicional de gimnasios exclusivos y poco accesibles.
En el terreno financiero, Smart Fit reportó ingresos netos de 4,642 millones de pesos en 2024 en México, reflejando un crecimiento del 30.4% respecto al año previo. Este desempeño ha posicionado a la empresa en la posición 448 del ranking de Las 500 empresas más importantes del país, consolidándola como la principal cadena en el segmento de centros recreativos y de esparcimiento.
Oriol Cortés, Country Manager de Smart Fit en México, subraya que la expansión continuará a través de la apertura de nuevas sucursales con el objetivo de facilitar el acceso a más personas. México representa el segundo mercado más importante para la marca, concentrando el 25% de sus gimnasios a nivel global. La historia de Smart Fit refleja cómo una oferta accesible, estandarizada y apoyada en tecnología puede transformar una industria y posicionarse como líder regional.




































































































