
Novak Djokovic llegó a Melbourne para disputar por vigésima primera vez el Australian Open tras ausentarse del torneo de Adelaida. A diferencia de otros jugadores que buscan acumular horas en cancha para afinar su ritmo y calidad de juego en esta etapa del año, el serbio enfatizó que aún le falta un poco de movilidad para medirse con las nuevas generaciones, en especial con los primeros del ranking mundial, Carlos Alcaraz y Jannik Sinner.
En la antesala del torneo, Djokovic declaró que: “Me falta un poco de juego en las piernas para poder competir con estos chicos en las últimas etapas de los Grand Slams. Estoy dando lo mejor de mí, como lo hice en 2025, donde creo que lo hice muy bien”. Aun reconociendo la supremacía de los jóvenes talentos —”No necesitamos elogiar más a Sinner o Alcaraz; ya fueron elogiados lo suficiente. Perdí tres de cuatro Grand Slams contra ellos, sabemos lo buenos que son”— subrayó su determinación para mantenerse competitivo y alcanzar instancias decisivas.
El tenista, actualmente ubicado en el cuarto puesto del ranking ATP, mantiene su motivación intacta y considera que cuando está en condiciones físicas óptimas puede vencer a cualquiera. Sobre el amor al tenis, comentó: “Está la pasión, el amor por el juego, la interacción con la gente, esa energía que sientes cuando entras a una cancha. Es como una descarga de adrenalina, casi como una droga. Muchos de los mejores atletas del mundo pueden identificarse con esto”.
Al avanzar en la etapa final de su carrera, Djokovic señala la importancia de cuidar su físico: “Mi prioridad es tratar cada partido como si fuera una final, pero sin gastar energía innecesaria. Espero poder llegar lejos de nuevo”. Su debut en el torneo será contra Pedro Martínez, número 71 del ranking y de 28 años de edad. El Australian Open estará disponible para su seguimiento a través del servicio Disney+ Plan Premium.




































































































