
Las autoridades federales detuvieron a Ricardo Mendoza Cerón, jefe de despachadores del Tren Interoceánico, por su probable responsabilidad en el descarrilamiento ocurrido el 28 de diciembre de 2025 en Oaxaca, que dejó un saldo de 14 fallecidos. La detención fue realizada en Coatzacoalcos, Veracruz, y se le imputa homicidio culposo y lesiones culposas. Mendoza Cerón es el segundo implicado capturado por este caso, que aún mantiene en busca a un tercer involucrado.
Previamente, la Fiscalía General de la República (FGR) aprehendió a Felipe de Jesús Díaz Gómez, operador ferroviario del tren, acusado también de homicidio culposo y lesiones culposas. Díaz Gómez fue detenido en Palenque, Chiapas. Por otro lado, Emilio Erasmo Canteros Méndez, maquinista del tren que no contaba con licencia federal vigente, continúa prófugo.
La orden de aprehensión detalla que el accidente fue provocado por la conducción a velocidad excesiva de Canteros Méndez, quien rebasó el límite permitido de 50 kilómetros por hora, alcanzando hasta 111 kilómetros por hora en algunas zonas. Además, se señala que ni Felipe de Jesús Díaz Gómez ni Ricardo Mendoza Cerón accionaron la válvula de freno de emergencia para detener la locomotora ante esta situación. Ninguno de los dos contaba con licencia federal ferroviaria vigente necesaria para sus cargos.
La fiscal general de la República, Ernestina Godoy, explicó que las investigaciones no hallaron daños en la infraestructura ferroviaria ni fallas en la operación mecánica o física del tren. Confirmó que los frenos del tren funcionaban, ya que se identificó que el tren frenó en algunos momentos. El exceso de velocidad y la falta de acción para frenar fueron los factores determinantes en este trágico siniestro.




































































































