
El Tren Interoceánico, proyecto emblemático impulsado durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, registró este domingo 28 de diciembre su primer incidente de descarrilamiento en Nizanda, Oaxaca. Este suceso dejó al menos 20 personas con heridas que están siendo atendidas por la Secretaría de Marina (Semar), responsable de la operación del tren.
El accidente tuvo lugar en la llamada Línea Z, específicamente en el kilómetro Z-230+290 en dirección hacia Matías Romero Avendaño, cuando la locomotora principal del convoy se salió de la vía. El tren transportaba en ese momento a 241 pasajeros y nueve tripulantes distribuidos en dos locomotoras y cuatro vagones.
Tras el incidente, se activaron los protocolos de emergencia coordinados por la Semar, el gobierno estatal y los servicios locales para brindar asistencia inmediata. Claudia Sheinbaum, presidenta de la Ciudad de México, aseguró que continúan atentos y apoyando a los usuarios afectados, en colaboración con varias instituciones como la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y el IMSS-Bienestar.
El Tren Interoceánico forma parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, una obra estratégica que busca fortalecer la conectividad comercial y turística entre Veracruz, Oaxaca y Chiapas, extendiéndose incluso hacia la frontera con Guatemala. Para 2026, se tiene previsto un presupuesto de 25,000 millones de pesos para concluir la Línea K, que conecta Ixtepec, Oaxaca, con Ciudad Hidalgo, Chiapas, y se espera que esté lista a mediados de ese año. Además de esta, existen la Línea FA (Coatzacoalcos a Pakal-Ná, Chiapas) y la Línea Z (Coatzacoalcos a Salina Cruz, Oaxaca). Este incidente pone de manifiesto los retos que aún enfrenta el proyecto en materia de seguridad y operación.




































































































