
El Super Bowl LX, programado para el 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, presentará un duelo entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks. Sin embargo, ni uno ni otro equipo ostentan el mayor valor ni rentabilidad dentro de la National Football League (NFL). Este reconocimiento sigue perteneciendo a los Dallas Cowboys, quienes continúan siendo la franquicia más valiosa y rentable de la liga, a pesar de no haber ganado un campeonato en las últimas tres décadas.
Aunque su última victoria en el Super Bowl data de 1996, los Dallas Cowboys exhiben una fortaleza económica notable. En 2024 fueron la primera franquicia deportiva en superar la barrera de los 10,000 millones de dólares en valor de mercado, y para agosto de 2025 su valuación se elevó a 13,000 millones de dólares, según estimaciones de Forbes. El equipo generó ingresos aproximados de 1,200 millones de dólares en la temporada 2024, superando por casi 500 millones al resto de los equipos de la NFL. Su utilidad operativa alcanzó los 629 millones de dólares hasta agosto del año pasado.
Por su parte, los New England Patriots, franquicia establecida en 1959 originalmente como Boston Patriots, se posicionan en el cuarto lugar del ranking de valor de la NFL con una evaluación cercana a los 9,000 millones de dólares. Con seis títulos de Super Bowl en su historia y propiedad de Robert Kraft, reportan ingresos por 762 millones de dólares y utilidades operativas de 222 millones.
Los Seattle Seahawks, que ganaron su único Super Bowl en 2014, ocupan la posición 14 entre los equipos más valiosos, con un valor estimado en 6,700 millones de dólares. El Levi’s Stadium, sede del próximo encuentro, no solo alberga partidos de fútbol americano, sino también eventos culturales y conciertos que han contribuido a una derrama económica superior a los 2,000 millones de dólares para la región desde su inauguración en 2014.
Cabe mencionar que el Super Bowl LIX, celebrado en 2025 entre Philadelphia Eagles y Kansas City Chiefs, alcanzó un récord histórico de audiencia con 191.1 millones de espectadores, impulsado en parte por la presencia de la cantante Taylor Swift, lo que amplió el interés hacia el evento.



































































































