
El cobre continúa su racha alcista durante el cierre de 2025, alcanzando un nuevo máximo tras superar los 12,960 dólares por tonelada, impulsado por expectativas de una alta demanda en Estados Unidos que podría generar escasez global. A pesar de que posteriormente el precio retrocedió ligeramente a 12,162.50 dólares por tonelada, el metal sigue mostrando un avance anual significativo, impulsado también por la debilitación del dólar.
En contraste, la plata experimentó este mes un comportamiento volátil. El metal alcanzó un máximo histórico de 84 dólares por onza, impulsado por la especulación y alteraciones en la oferta, especialmente en los principales centros comerciales. Sin embargo, no pudo mantener ese nivel y sufrió una caída cercana al 8%, cotizando alrededor de 72.87 dólares por onza. En China, la fuerte demanda llevó a restricciones comerciales y a que el único fondo especializado rechazara nuevos clientes para mitigar riesgos debido a la posible reversión del mercado alcista.
Por su parte, el oro mostró un comportamiento menos errático. Después de marcar un récord cercano a los 4,568 dólares por onza, el precio disminuyó en torno al 3.5%, situándose en aproximadamente 4,374 dólares por onza. A pesar de esto, acumuló una subida importante durante el año, beneficiándose de políticas económicas recientes que motivaron a inversionistas y bancos centrales a buscar activos refugio.
Tanto el oro como la plata han visto un aumento en la demanda como instrumentos para protegerse contra la volatilidad política, la inflación y la depreciación monetaria. No obstante, mientras que el oro se mantiene como activo tradicional, la plata destaca también por su uso en aplicaciones industriales, aunque su elevado costo podría forzar a los fabricantes a buscar materiales alternativos.




































































































