
El precio del cobre alcanzó un nuevo máximo histórico al superar los 13.000 dólares por tonelada en el mercado de Londres. La fuerte subida responde a un mercado cada vez más ajustado, el debilitamiento del dólar y la acumulación de inventarios en Estados Unidos, que ha concentrado grandes volúmenes del metal, generando escasez en otras regiones.
Los futuros a tres meses del cobre escalaron hasta 13.387,50 dólares por tonelada, impulsados por expectativas de tensión en la oferta mundial. La posibilidad de que el gobierno estadounidense imponga aranceles al metal refinado ha incentivado una oleada de envíos hacia EE.UU., acumulando reservas y reduciendo la disponibilidad global justo cuando la producción minera enfrenta dificultades para aumentar su capacidad.
En este contexto, expertos señalan que las existencias que antes funcionaban como amortiguadores ahora se concentran en almacenes estadounidenses, limitando el respaldo disponible para el mercado internacional. El análisis de Chaos Ternary Futures indica que la oferta global deberá ajustarse para responder a esta nueva dinámica.
Además, factores como el debilitamiento de la moneda estadounidense han atraído el interés de los inversores hacia materias primas como el cobre. Por su parte, sectores clave en crecimiento, como las energías renovables y centros de datos, alimentan una demanda sostenida y optimista para este metal esencial en la infraestructura eléctrica y tecnológica mundial. La espera de una decisión oficial sobre aranceles por parte del Departamento de Comercio de EE.UU., prevista para mediados de año, añade un componente de incertidumbre que mantiene activos los movimientos del mercado.




































































































