
Claudia Sheinbaum hizo historia al convertirse en la primera mujer en dar el tradicional Grito de Independencia en México, desde el balcón central del Palacio Nacional en la Ciudad de México. La ceremonia, realizada la noche del 15 de septiembre, reunió a unas 280,000 personas en el Zócalo, la plaza principal del país, y conmemoró el 215 aniversario del inicio de la lucha por la independencia mexicana.
En un momento sin precedentes, Sheinbaum recibió la bandera nacional de una escolta integrada exclusivamente por mujeres militares del Heroico Colegio Militar, simbolizando un cambio histórico tras más de dos siglos de hombres a cargo de este acto solemne. Acompañada por su esposo, José María Tarriba, la mandataria encabezó una ceremonia cargada de significado y reivindicación.
Durante su arenga, Sheinbaum dedicó un especial homenaje a las mujeres mexicanas, destacando figuras clave como Josefa Ortiz Téllez-Quirón, cuya mención con apellido de soltera representó una señal feminista. También nombró a diversos héroes y heroínas de la independencia intercaladamente, extendiendo un reconocimiento a las mujeres indígenas, las heroínas anónimas y a las personas migrantes, a quienes llamó «hermanas y hermanos».
La mandataria subrayó valores fundamentales como la dignidad, libertad, igualdad, democracia y justicia, concluyendo con un enérgico “¡Viva México libre, independiente y soberano!”. Para cerrar el acto, izó la bandera y repicó la campana de Dolores, emblema que Miguel Hidalgo tocó hace más de dos siglos para convocar la insurgencia. Esta edición del Grito marcó un momento simbólico para México y un reconocimiento renovado a la diversidad y los derechos dentro del país.




































































































