
A partir del primer semestre de 2026, la Ciudad de México actualizó sus normas para el programa de verificación vehicular, modificando las condiciones para los autos híbridos. La autoridad ambiental ha diferenciado los tratamientos según el tipo de tecnología híbrida, estableciendo límites en los beneficios previamente otorgados.
Los autos Mild-Hybrid (MHEV), que combinan motor eléctrico con uno de combustión interna pero sin que el eléctrico participe activamente en la propulsión, han dejado de ser elegibles para el holograma “Exento”, obligatorio para circular sin restricciones. Estos vehículos ahora deben cumplir con pruebas de emisiones y pueden obtener los hologramas “0” o “00” si cumplen con la regulación y están en la lista oficial. Además, están sujetos al programa Hoy No Circula y la verificación semestral.
En contraste, los híbridos categoría II o HEV, que pueden desplazarse en modo totalmente eléctrico en ciertos momentos, conservan el holograma “Exento” pero con vigencia limitada a seis años, con posibilidad de una sola renovación por igual periodo si continúan en la lista publicada por la Secretaría del Medio Ambiente. Cumplido este plazo, deben incorporarse al sistema de verificación vehicular semestral y podrán ser sancionados si no cumplen.
Por su parte, los vehículos eléctricos puros y de celda de combustible mantienen privilegios permanentes, permaneciendo exentos de verificación y restricciones de circulación. La medida busca mejorar la calidad del aire en la capital, tomando en cuenta que la eficiencia de los sistemas de control de emisiones decrece con el tiempo y el uso prolongado. El programa contempla tolerancias para hologramas adquiridos bajo normativas anteriores, pero exige la actualización conforme a las nuevas reglas al vencimiento de estos beneficios.
La reincorporación de algunos híbridos a la verificación representa un costo para los propietarios, que deben hacer este trámite cada seis meses y cubrir las multas por demora en caso de incumplimiento. Este cambio refleja un enfoque más riguroso para controlar la contaminación y garantizar un ambiente más saludable en la Ciudad de México.



































































































