
Después de una espera de siete temporadas, los Carolina Panthers lograron asegurar un lugar en la postemporada de la NFL. La clasificación llegó gracias a la victoria de los Atlanta Falcons sobre los New Orleans Saints por 19-17, resultando en un desempate favorable para Carolina que terminó al frente de la División Sur de la NFC por primera vez desde 2015.
Los Panthers concluyeron la temporada regular con un récord de 8-9, igual que Falcons y Saints, pero se impusieron en los enfrentamientos directos, logrando un 3-1 combinado contra ambos rivales, que incluyó un 2-0 contra Atlanta. Esta situación les garantizó el título divisional pese a perder su último partido ante los Tampa Bay Buccaneers por 16-14 en Tampa, un duelo marcado por jugadas polémicas y condiciones climáticas adversas.
Ahora, Carolina se prepara para su encuentro en la ronda de comodines, aunque todavía queda por definirse su rival. Si Los Angeles Rams vencen a Arizona Cardinals, visitarán Carolina; si no, serán los San Francisco 49ers quienes disputarán el partido en Charlotte. Los Panthers ya mostraron autoridad en la temporada regular con victorias tanto contra Rams como contra otros contendientes de la NFC.
Este regreso a los playoffs representa un impulso significativo para el equipo y su afición, motivándolos a buscar avanzar en una postemporada que habían extrañado por varios años.




































































































