
La economía mexicana evitó caer en recesión técnica al registrar un crecimiento del 0.8% en el último trimestre de 2025, cifras divulgadas recientemente por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este resultado superó las expectativas de analistas, quienes estimaban un aumento del 0.6%, y revirtió la contracción de 0.3% que se observó en el trimestre previo.
Durante todo 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) de México creció 0.7%, marcando el cuarto año consecutivo de desaceleración en la tasa de crecimiento. Sin embargo, este ligero avance fue impulsado principalmente por el desempeño favorable del sector agrícola, que incrementó su actividad un 3.7% anual. Otros sectores como servicios reportaron un crecimiento moderado del 1.4%, mientras que la industria y la manufactura presentaron una caída del 1.1% en el acumulado del año.
El crecimiento trimestral estuvo sostenido por un alza de 0.6% en el sector agropecuario, un alza de 0.3% en el sector industrial y una expansión anual del 2% en los servicios. Estos datos reflejan la resiliencia del campo mexicano a pesar de las controversias recientes, como las protestas originadas por la Ley de Aguas.
Autoridades económicas, incluyendo al secretario de Economía Marcelo Ebrard, han destacado la necesidad de fortalecer la inversión local para acelerar el crecimiento económico en un escenario complicado. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que los números del PIB no necesariamente reflejan la mejora en el bienestar de la población ni la reducción en los índices de pobreza alcanzada en años recientes. El Banco de México había proyectado un crecimiento menor de 0.3% para el año, mientras que diversos análisis apuntaban a cifras cercanas al 0.4%.



































































































