
Los futuros del cacao han experimentado una caída significativa, alcanzando el nivel más bajo desde noviembre de 2023. Este desplome se explica por una demanda debilitada, que afecta a los principales productores del grano en su intento de encontrar compradores suficientes para su oferta. En Nueva York, el contrato más activo llegó a caer hasta un 5,4%, situándose por debajo de los 4.000 dólares por tonelada, antes de moderar sus pérdidas. En lo que va del año, los futuros acumulan una disminución superior al 30%.
Esta caída refleja la preocupación en el mercado por una baja persistente en el consumo y la posibilidad de que el superávit global sea mayor al inicialmente esperado. En países clave en la producción como Costa de Marfil y Ghana, la cadena de suministro se ve tensionada, ya que exportadores y autoridades regulatorias enfrentan dificultades para cumplir con las ventas futuras previamente pactadas a precios más elevados. Esto provoca que los agricultores detengan sus ventas y los granos se acumulen en los almacenes.
Expertos del mercado anticipan que las entidades regulatorias tendrán que gestionar la venta de este volumen excedente, mientras los compradores prefieren mantenerse a la espera ante la débil demanda que persiste. La firma commercializadora Hanseatic Cocoa & Commodity Office, desde Hamburgo, señaló que “las perspectivas pesimistas de consumo siguen dominando el mercado”, y que todavía existe incertidumbre sobre la cantidad exacta de producto que queda por vender en la temporada actual.
En cifras recientes, los futuros del cacao en Nueva York cerraron con una caída del 1,6%, situándose en 4.098 dólares por tonelada, mientras que en Londres el descenso fue del 1,2%. Otros productos como el café robusta también reflejaron bajas esta jornada. El mercado continúa atento a la evolución de la demanda y a la oferta global para evaluar tendencias futuras en los precios del cacao.



































































































