
La edición 2025 del Buen Fin se llevará a cabo del 13 al 17 de noviembre y contempla un estímulo fiscal destinado a quienes utilicen tarjetas bancarias durante el período de compra. La medida busca fomentar el uso de medios electrónicos para efectuar pagos y transferencias, además de incentivar el comercio en establecimientos formales.
Las entidades financieras podrán acreditar en sus declaraciones ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) los montos correspondientes a los premios otorgados en el sorteo fiscal a consumidores y comercios. Asimismo, el gobierno federal absorberá los impuestos locales que generen dichos premios, con un límite máximo total de 500 millones de pesos.
Los beneficiarios principales incluyen a las instituciones financieras que emiten tarjetas de crédito y débito, proveedores de terminales punto de venta, personas físicas que usen dichos plásticos para realizar compras y resulten ganadores, así como a los comercios formales que reciban pagos con tarjetas durante el Buen Fin y cuenten con ingresos anuales menores a cinco millones de pesos.
Para acceder a estos beneficios, los participantes deben registrarse en el sitio oficial de El Buen Fin 2025 y resultar ganadores en el sorteo fiscal. Esta estrategia de promoción incluye además una campaña enfocada en productos “Hechos en México”, con la intención de fortalecer la producción y consumo nacional durante esta edición.




































































































