
Berkshire Hathaway registró un aumento del 34% en sus ganancias operativas durante el tercer trimestre, un crecimiento significativo en sus resultados previos a la salida de Warren Buffett, quien dejará el cargo de director general a finales de este año. Las ganancias operativas alcanzaron 13,485 millones de dólares, impulsadas principalmente por un fuerte incremento de más del 200% en los ingresos relacionados con seguros, que llegaron a 2,370 millones de dólares.
El conglomerado, que incluye negocios en seguros y ferrocarriles, también reportó un crecimiento del 17% en utilidades totales, que sumaron 30,800 millones de dólares, tomando en cuenta las ganancias derivadas de sus inversiones en otras compañías cotizadas. Aunque las acciones de clase A y B de Berkshire han subido un 5% en lo que va de 2025, este rendimiento estuvo por debajo del incremento del 16.3% del índice S&P 500 en el mismo período.
La compañía aumentó su reserva de efectivo a un máximo histórico de 381,600 millones de dólares al no realizar recompras de acciones durante los primeros nueve meses del año, superando el récord anterior de 347,700 millones. Además, en el tercer trimestre vendió algunas participaciones, generando una ganancia imponible de 10,400 millones de dólares.
En un movimiento reciente, Berkshire Hathaway acordó la compra de OxyChem, unidad petroquímica de Occidental Petroleum, por 9,700 millones de dólares en efectivo, siendo esta la adquisición más grande desde 2022. Paralelamente, se prepara la transición de liderazgo con Greg Abel como sucesor de Buffett, quien mantendrá su rol como presidente del consejo. La incertidumbre ante este cambio influyó en la caída del precio de las acciones del grupo tras el anuncio, reflejando la denominada ‘prima Buffett’, que era el valor adicional que invertían los accionistas en reconocimiento a la gestión de Buffett.




































































































