
Canadá registró un déficit en su balanza comercial de mercancías durante octubre, alcanzando un saldo negativo de 583 millones de dólares canadienses. Este resultado refleja el impacto de los aranceles impuestos por el gobierno estadounidense bajo la administración de Donald Trump, que ha afectado especialmente las exportaciones de productos clave hacia Estados Unidos.
Las importaciones incrementaron un 3.4% impulsadas por equipos electrónicos y de computación, mientras que las exportaciones aumentaron apenas un 2.1%, destacando un crecimiento en el envío de metales preciosos como oro, plata y platino, cuyo valor ha subido considerablemente. No obstante, las exportaciones totales hacia Estados Unidos disminuyeron un 3.4%, con notables caídas en los envíos de aeronaves y oro.
El porcentaje de exportaciones canadiense dirigido a Estados Unidos cayó al 67.3%, un mínimo histórico fuera del periodo de pandemia observado desde 1997. Esta situación refleja una importante presión sobre el comercio transfronterizo, dado que productos como automóviles, acero, aluminio y madera están sujetos a aranceles elevados que dificultan la competitividad de Canadá.
Según economistas, mientras persista la incertidumbre relacionada con los aranceles estadounidenses y las renegociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), no se prevé una recuperación sostenida en la actividad exportadora canadiense. Shelly Kaushik, economista senior del Banco de Montreal, señaló: “El leve deterioro de la balanza comercial era esperado y fue parcialmente compensado por la continua fortaleza de las exportaciones de oro”, y añadió que los flujos comerciales continuarán bajo presión debido a la elevada incertidumbre arancelaria y geopolítica.




































































































