
Desde el primero de enero de 2026, México aplicó un arancel de hasta 50% a los vehículos ensamblados en países con los que no tiene tratados de libre comercio, incluyendo a los autos eléctricos provenientes de China. Esta medida ha generado preocupación, ya que China domina la producción mundial de vehículos eléctricos, ensamblando entre seis y siete de cada diez unidades. Su acceso a precios accesibles fue clave para el impulso de este tipo de vehículos en el mercado mexicano.
De acuerdo con datos del Inegi, los autos eléctricos representaron solo el 1.4% de las ventas totales de vehículos nuevos en 2025, cifra aún modesta en comparación con otros países de la región como Brasil, donde llega al 5%. Expertos en el sector, como Constantino Rodríguez de VEMO, empresa especializada en infraestructura de carga eléctrica, apuntan que por ahora no se ha reflejado el incremento en precios, pero advierten que en el mediano plazo los aranceles pueden afectar principalmente a los vehículos de menor costo, impactando especialmente a usuarios que los emplean para actividades comerciales y servicio público.
Las marcas chinas lideran la oferta de eléctricos accesibles, con modelos como el E10X de JAC y el Dolphin Mini de BYD, aunque algunas cuentan con plantas de ensamble en México que podrían suavizar el efecto de los impuestos. Por otro lado, la Asociación Electro Movilidad Asociación (EMA) ha solicitado a las autoridades políticas que fomenten incentivos para la electrificación, tanto en la renovación de flotas como en el apoyo a procesos industriales para adaptarse a la nueva era automotriz.
Pese a las incertidumbres, el presidente de EMA, Eugenio Grandio, mantiene una perspectiva optimista, destacando que los costos de producción siguen a la baja gracias a la innovación tecnológica, lo que podría compensar el impacto de los aranceles en pocos años. Además, pone como referencia la reciente negociación con Canadá, donde después de aplicar tarifas elevadas a autos chinos eléctricos, se llegó a un acuerdo para permitir la entrada de 49,000 unidades con aranceles reducidos. Mientras tanto, compañías como VEMO continúan con sus planes, respaldadas por inversiones millonarias para ampliar la infraestructura de recarga, con la expectativa de que la electrificación siga su avance aunque haya ajustes comerciales.



































































































