
El Banco de México (Banxico) enfrenta cuestionamientos por parte de analistas que señalan una creciente pérdida de credibilidad derivada principalmente de la falta de transparencia y actualización en sus pronósticos inflacionarios. A pesar de ser considerado un pilar fundamental para la economía nacional, expertos destacan que Banxico ha hecho ajustes en la tasa de interés sin que la inflación muestre una tendencia clara a la baja, lo cual afecta la confianza en sus decisiones.
Especialistas de Banamex resaltan que los pronósticos del banco no han incorporado factores coyunturales importantes, como la entrada en vigor de nuevos impuestos a bebidas azucaradas y los aranceles a productos asiáticos. La omisión en la actualización de estas variables, incluso tras la publicación de datos recientes de inflación y eventos relevantes como el Mundial de futbol, genera incertidumbre sobre la precisión de sus estimaciones.
Desde septiembre del año pasado se conocía el impacto que medidas fiscales tendrían en la inflación, pero Banxico no reflejó esto en su última decisión sobre política monetaria ni en su Programa Monetario 2026, donde ratificó la meta de inflación del 3% y su intención de continuar recortes en la tasa de interés. Por el contrario, analistas proyectan que la inflación cerrará este año por encima del 4%, con posibles repuntes durante el verano.
Aunque el economista en jefe de Grupo Financiero Banorte expresó confianza en la solidez institucional de Banxico a nivel internacional, existe la expectativa entre analistas privados de que en la próxima reunión de política monetaria, programada para febrero, el banco central actualice sus previsiones con base en los riesgos actuales. La comunicación deficiente o insuficiente sobre estos pronósticos puede desanclar las expectativas inflacionarias y afectar la reputación del banco frente a mercados y agentes económicos.




































































































