
Allan Saint-Maximin, delantero del Club América, expresó públicamente su rechazo al racismo después de que sus hijos fueron objeto de ataques discriminatorios debido al color de su piel. A través de sus redes sociales, el futbolista francés lamentó que estas agresiones busquen dividir y fracturar a la sociedad, y se mostró firme en defender a su familia de cualquier forma de discriminación.
“El problema no es el color de la piel, sino el color de los pensamientos. Crecí aprendiendo a defenderme de ataques de cualquier tipo, pero nunca toleraré que mis hijos sean víctimas”, escribió Saint-Maximin. Aseguró que proteger a sus hijos es su máxima prioridad y que luchará para que sean aceptados y respetados por quienes son, sin importar sus orígenes.
El jugador enfatizó que cada persona merece ser tratada con dignidad y respeto, y pidió que la sociedad avance hacia un entorno donde no exista odio ni discriminación. Asimismo, envió un mensaje contundente a quienes atacaron a sus hijos: “Han cometido un error. Defenderé a los míos con todas mis fuerzas y la única asistencia que necesito es la de Dios”.
Por su parte, el Club América ha brindado todo su respaldo a Saint-Maximin y su familia, manejando la situación de forma interna para apoyarlos ante este delicado episodio. La directiva reiteró su compromiso de proteger la integridad física y emocional de sus jugadores ante cualquier manifestación de violencia o discriminación.



































































































