
Durante la semana que comprende del 29 de diciembre al 2 de enero, se presentarán importantes datos económicos en América Latina que reflejarán la evolución de diversos indicadores macroeconómicos. Entre los eventos destacados están las cifras de desempleo en Brasil correspondientes a noviembre, la publicación de las minutas de la última reunión del Banco de México (Banxico) y la actualización de la inflación en Perú al cierre de diciembre.
En Brasil, se espera que la tasa de desempleo haya registrado un ligero aumento. Después de permanecer en 5.7% durante cuatro meses consecutivos, ajustada la estacionalidad, la tasa podría crecer a 5.9%, lo que indica un leve deterioro en las condiciones laborales pero manteniendo un mercado ajustado. Esto se traduce en una reducción mensual en el nivel de empleo cercana al 0.2%, aunque con expansión interanual del 0.6%, y sin cambios significativos en la tasa de participación.
Chile entregará datos de ventas minoristas y producción industrial en noviembre. Se prevé que las ventas al por menor hayan subido un 6.6% interanual, impulsadas por menor inflación, reducción de tasas de interés, aumento de salarios y mejora en la confianza de los consumidores, pese a que un alto desempleo sigue siendo un obstáculo. Por otro lado, la producción industrial podría registrar una recuperación mensual con un incremento estimado del 0.4% frente al año anterior.
En México, la atención se centrará en la publicación de las actas de política monetaria del Banco de México. Se anticipa un discurso cauteloso por parte de los miembros de la junta, con la posibilidad de flexibilizar la política monetaria dependiendo de los próximos datos económicos. Los responsables de las decisiones consideran que la inflación alta y persistente continúa con riesgos al alza, aunque se mantienen expectantes respecto a una desaceleración en 2026. Aprovechan también para evaluar que la tasa de interés real se mantiene dentro de un rango neutral, pero contemplan margen para posibles reducciones.
Finalmente, en Perú se conocerán las cifras de inflación de diciembre, con pronósticos que indican un aumento moderado hasta 1.5% anual, manteniéndose por debajo del punto medio de la meta oficial. La inflación subyacente se espera estable, mientras que el tipo de cambio ha ayudado a mitigar presiones inflacionarias vinculadas a mejor demanda interna y menor holgura en la economía.
Estos eventos serán clave para evaluar las perspectivas económicas de la región en el inicio del próximo año, ofreciendo señales sobre la recuperación, estabilidad y posibles riesgos en los mercados laborales, precios y política monetaria.




































































































