
Invertir en acciones que distribuyen dividendos continúa siendo una táctica defensiva preferida por algunos inversionistas, especialmente en períodos de incertidumbre económica. Sin embargo, en 2024, los pagos de dividendos en México alcanzaron su nivel más bajo desde 2021, con una disminución del 5.6% y un total de 216,777 millones de pesos repartidos entre 38 compañías que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores.
Las empresas mexicanas que encabezaron estos pagos fueron Walmart de México y Centroamérica con 37,399 millones de pesos, seguida por América Móvil con 29,148 millones, Grupo México con 19,463 millones, FEMSA con 14,697 millones y Coca-Cola FEMSA con 12,773 millones. Estas compañías mantienen programas consolidados de dividendos, una característica común de las firmas que suelen ser más estables y de mayor calidad, según expertos en inversión.
Este tipo de estrategia ofrece una fuente constante de rendimientos aunque el mercado experimente desaceleraciones o volatilidad. Las empresas que distribuyen dividendos suelen ser más resistentes en periodos económicos difíciles, ya que los pagos responden a utilidades comprobadas y se combinan con sectores considerados defensivos, como servicios públicos y telecomunicaciones.
No obstante, existen visiones divergentes sobre esta práctica. Algunos inversionistas prefieren empresas que reinvierten sus utilidades en crecimiento, buscando mayores ganancias a largo plazo, mientras que otros valoran los dividendos como un flujo inmediato de ingresos, aunque deben considerar el impacto fiscal que implica un doble impuesto sobre los dividendos recibidos. Por ello, la elección entre dividendos y reinversión dependerá del perfil y objetivos de cada inversionista.




































































































