
En México, un grupo de aproximadamente 39 compañías lidera la producción y comercialización de alimentos y bebidas que forman parte fundamental de la dieta diaria de la población. Estas empresas, que abarcan desde la elaboración de pan, cereales, lácteos, carnes y botanas, hasta bebidas alcohólicas y no alcohólicas, concentran una influencia significativa en los hábitos de consumo del país.
Entre las marcas más reconocidas se encuentran Grupo Bimbo con sus productos de panificación como Bimbo y Marinela; Coca-Cola FEMSA y Arca Continental como los principales embotelladores de bebidas Coca-Cola; Heineken México y Grupo Modelo en el sector cervecero; Sigma Alimentos con carnes y lácteos; y Nestlé México con su diversidad de alimentos y café, además de Mondelez International y PepsiCo Alimentos, líderes en snacks y botanas. También destacan empresas como Gruma con tortillas y harina de maíz, Grupo Lala en lácteos, y José Cuervo en bebidas alcohólicas destiladas.
En 2024, estas 39 firmas reportaron ventas netas combinadas que alcanzaron los 2.49 billones de pesos, cifra que representa alrededor del 7.1% del Producto Interno Bruto nacional. Además, otras diez compañías del sector agroindustrial complementan esta estructura productiva al suministrar materias primas esenciales como pollo, carnes, granos y frutas, asegurando el abastecimiento alimenticio en el país.
El predominio de estas empresas en el mercado mexicano se refleja en su amplio portafolio de marcas y su cobertura nacional, además de su integración vertical que les permite controlar desde la producción de insumos hasta la distribución. Esta concentración facilita la eficiencia productiva y la consistencia en la calidad de los productos, pero también limita la entrada de nuevos competidores en el sector, consolidando así su posición en la alimentación diaria de millones de mexicanos.




































































































