
El gobierno interino de Venezuela, encabezado por Delcy Rodríguez, ha denunciado la captura del expresidente Nicolás Maduro calificándola como una “agresión criminal ilegítima e ilegal” que causó la muerte de más de cien civiles y soldados. Sin embargo, a su vez, ha expresado su intención de explorar un proceso diplomático con Estados Unidos para restablecer las misiones diplomáticas entre ambos países y abordar asuntos de interés mutuo.
En un comunicado oficial, la administración venezolana expresó su disposición a responder a la situación por medio de vías diplomáticas, señalando que recibirán una delegación estadounidense y enviarán sus representantes a Washington. Este gesto busca mantener un equilibrio entre la firme oposición a la captura de Maduro y la apertura al diálogo con el gobierno del presidente Donald Trump.
Delcy Rodríguez, quien también asumió recientemente la cartera de petróleo, enfrenta el reto de calmar a sectores duros dentro de la coalición gobernante mientras gestiona relaciones con Estados Unidos. Además, el presidente del Congreso venezolano, Jorge Rodríguez, anunció la liberación de algunos presos tanto locales como extranjeros, en un intento de mostrar buena voluntad hacia Washington. Entre los liberados se encuentran ciudadanos españoles y figuras relevantes de la oposición venezolana.
Por su parte, Donald Trump ha señalado una pausa en nuevos ataques militares contra Venezuela, reconociendo avances en la reconstrucción del sector petrolero y la liberación de prisioneros como parte de la mejora de vínculos bilaterales. También se informó que altos funcionarios estadounidenses evalúan restaurar la operación de su embajada en Caracas, lo que podría marcar una nueva etapa en las relaciones diplomáticas entre ambos países.




































































































