
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado creciente preocupación ante sus colaboradores sobre la aparente vulnerabilidad de Canadá frente a potencias rivales como Rusia y China en la región del Ártico. Según fuentes oficiales, Trump sostiene que Canadá debe incrementar sus gastos en defensa para fortalecer su posición estratégica.
Este contexto ha impulsado el avance de negociaciones internas para establecer un acuerdo con Canadá este año destinado a robustecer la seguridad en la frontera norte común. La administración estadounidense busca con esta iniciativa asegurar una defensa conjunta más sólida frente a la competencia geopolítica creciente en el Ártico.
El mandatario estadounidense ha hecho hincapié en que la actual situación representa un riesgo para los intereses de Estados Unidos y que ambas naciones deben trabajar de forma coordinada para mitigar esta vulnerabilidad. Las discusiones contemplan la posibilidad de aumentar inversiones y cooperación en materia de defensa regional.
Este enfoque forma parte de una estrategia más amplia para mantener la hegemonía estadounidense en zonas claves del mundo, especialmente frente al avance de potencias emergentes que aumentan su presencia logística y militar en áreas de gran valor estratégico como la región ártica.




































































































