
La reciente detención de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores el 3 de enero ha generado un fuerte impacto regional e internacional, encendiendo alertas sobre posibles nuevas operaciones similares en América Latina. El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló que la tradicional Doctrina Monroe, que defiende la supremacía estadounidense en el hemisferio occidental, ha sido revitalizada durante su gestión, a la que denominó “Doctrina Donroe”.
Durante una rueda de prensa, Trump enfatizó: “La Doctrina Monroe es muy importante, pero la hemos superado con creces; ahora la llaman Doctrina Donroe. Nos habíamos olvidado de ella, era muy importante, pero la olvidamos y ya nunca más volveremos a olvidarla”. Desde entonces, tanto él como el secretario de Estado Marco Rubio han emitido advertencias dirigidas a varios países, principalmente Colombia, Cuba y México, sin descartar operaciones militares como la realizada en Caracas.
En cuanto a Colombia, país antes considerado aliado estratégico en materias de seguridad y narcotráfico, Trump expresó duras críticas hacia el presidente Gustavo Petro, aludiendo incluso acusaciones sin pruebas formales: “Colombia está gobernada por un hombre enfermo, que le gusta hacer cocaína y venderla a Estados Unidos, pero no va a seguir por mucho más tiempo”. Ante la pregunta sobre la posibilidad de una intervención militar en Colombia similar a la venezolana, Trump contestó: “Me suena bien”. Petro rechazó categóricamente estas declaraciones, destacando su confianza en el pueblo colombiano y condenando cualquier intento de acción violenta en su contra.
Respecto a Cuba, Rubio advirtió al gobierno cubano de estar en alerta ante los recientes acontecimientos y posibles repercusiones. Trump señaló que, si bien no considera necesaria una intervención en la isla, la economía cubana muestra señales de colapso debido a las sanciones y al modelo socioeconómico vigente. El canciller cubano Bruno Rodríguez calificó como una amenaza las palabras de Trump, reprochando la repetición de falsedades y la política de asfixia impuesta por Estados Unidos.
En relación con México, Trump acusó que las drogas están entrando en Estados Unidos a través de su frontera y reafirmó que ha ofrecido en múltiples ocasiones el apoyo militar estadounidense para controlar esta situación, propuesta que la presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado insistiendo en la soberanía nacional, aunque mostró apertura para colaborar en la lucha contra el narcotráfico.
El escenario actual refleja una reorganización de las dinámicas políticas y estratégicas en la región, con Estados Unidos manifestando un enfoque más agresivo e intervencionista bajo esta “Doctrina Donroe”, mientras los países latinoamericanos buscan reafirmar su autonomía frente a estas presiones.




































































































