
El proceso de registro de líneas móviles en México avanza con lentitud y genera incertidumbre. A más de dos meses de su inicio, solo alrededor del 4.1% de las líneas han sido vinculadas a la identidad de sus usuarios, lo que representa aproximadamente 6.5 millones de líneas registradas. El plazo establecido para completar este proceso es del 9 de enero al 30 de junio, es decir, solo 172 días, lo que implica un ritmo diario necesario de casi un millón de líneas para cumplir con la meta.
Telefónica Movistar México ha reconocido que el corto tiempo asignado genera un riesgo latente de que usuarios queden sin servicio, ya que la autoridad reguladora ha señalado que no ampliará el plazo. Natalia Guerra, directora de Asuntos Públicos, Regulación y Negocio Mayorista de la compañía, aseguró que se están realizando todos los esfuerzos para evitar que estas desconexiones impacten a los usuarios, pero que de mantenerse el calendario es posible que algunos solo tengan acceso a servicios de emergencia.
La tendencia actual de registros diarios es de aproximadamente 166,667 líneas, muy por debajo de lo requerido para completar el padrón dentro del plazo legal. Bajo este ritmo, se necesitarían más de dos años para llevar a cabo la vinculación total de las líneas con sus propietarios. Ante esta situación, las empresas de telecomunicaciones han tenido que adoptar plataformas y reforzar servicios de ciberseguridad en tiempo récord, además de ejecutar campañas de información para promover el cumplimiento del proceso.
Estas medidas representan un reto financiero para las firmas como Telefónica, que afirma no trasladar estos costos al consumidor, pero deberá implementar una disciplina financiera más estricta. La continuación de esta situación plantea incertidumbre sobre el impacto de la regulación en la conectividad de los usuarios y en la confianza hacia las disposiciones impuestas por la Comisión Regulatoria de Telecomunicaciones.



































































































