
Un reciente análisis llevado a cabo por la consultora Essad reveló que aproximadamente el 60% de los trabajadores en México consideraría renunciar a su empleo si este afectara negativamente su vida amorosa o relaciones personales. Esta disposición refleja cómo las prioridades emocionales y afectivas influyen cada vez más en las decisiones laborales de los mexicanos. El estudio destaca que la búsqueda de equilibrio entre vida profesional y vínculo emocional es una tendencia creciente, enfatizando la importancia que los empleados otorgan al bienestar emocional dentro de su entorno laboral y personal. Los resultados también sugieren que las empresas podrían beneficiarse al implementar políticas que apoyen la conciliación y el cuidado de las relaciones interpersonales, atendiendo las preocupaciones que los trabajadores manifiestan en torno a su desarrollo afectivo y profesional.



































































































