
El panorama político en México para el año 2026 se presenta con una serie de desafíos que podrían impactar de manera directa la gobernabilidad y la operatividad de empresas y organizaciones. Estas amenazas derivan de dinámicas internas y externas que incluyen la reestructuración institucional, conflictos legislativos y relaciones internacionales tensas, en particular con Estados Unidos.
Uno de los riesgos más significativos es la incertidumbre jurídica provocada por la modificación del Poder Judicial y la reducción de autonomía de órganos reguladores. La posible politización de la justicia y la concentración de facultades en el Ejecutivo aumentan la discrecionalidad gubernamental y limitan los mecanismos de protección legal a particulares. Esto genera un entorno en el que la certeza jurídica podría verse comprometida.
Adicionalmente, se observa una propuesta de reforma electoral que persigue debilitar el sistema de partidos políticos y modificar el financiamiento público, con el potencial efecto de controlar las autoridades electorales para favorecer al poder en turno. Este contexto a su vez se agrava por la inseguridad y violencia que, además de representar un problema social, afecta directamente la economía y la inversión, especialmente debido a la creciente incidencia de extorsión empresarial.
Asimismo, existen presiones derivadas de la política económica interna, como restricciones fiscales y la disminución de inversión pública en sectores estratégicos como energía y transporte, lo que puede limitar oportunidades de desarrollo vinculadas al nearshoring. Por último, la relación bilateral con Estados Unidos refleja incertidumbres ante la posible revisión o renegociación del TMEC, lo que, junto con la designación de cárteles como organizaciones terroristas, expone a México a condiciones más estrictas en comercio, migración y seguridad.
Este conjunto de riesgos políticos representa un desafío complejo para las estrategias de operación de empresas y la estabilidad política del país. Integrar este análisis en la planificación estratégica es vital para anticipar escenarios y responder con efectividad en un ambiente nacional e internacional incierto.




































































































