
El arzobispo venezolano Baltazar Porras fue retenido y su pasaporte confiscado en el aeropuerto de Maiquetía mientras intentaba viajar a Colombia rumbo a España. Este incidente ocurrió justo cuando la líder opositora María Corina Machado recibía el Premio Nobel de la Paz en Oslo, marcando un nuevo episodio de tensión entre el gobierno de Nicolás Maduro y la Iglesia católica. Porras fue liberado tras varias horas de retención, aunque permaneció sin su pasaporte, en un contexto de creciente hostilidad hacia las voces críticas del régimen. Expertos en derechos humanos indican que esta acción forma parte de una estrategia para silenciar a opositores y desincentivar denuncias que evidencien atropellos y corrupción. A pesar de breves intentos de diálogo, la confrontación entre el gobierno y la Iglesia se mantiene desde la administración de Hugo Chávez y continúa bajo Maduro, especialmente tras acusaciones directas a líderes religiosos que cuestionan la gestión gubernamental. La retención de documentos evidencia un patrón de violaciones a derechos fundamentales que se ha intensificado tras las recientes elecciones presidenciales en el país.




































































































