
Tras la liberación temporal de precios en el sector del gas LP otorgada por amparos a permisionarios, la Comisión Nacional de Energía (CNE) reinstauró un tope máximo para la venta al público de este combustible. Este nuevo ajuste se publicó esta semana en el Diario Oficial de la Federación, estableciendo una metodología revisada para determinar semanalmente los precios máximos permitidos.
El objetivo principal de esta medida es proteger a los consumidores del impacto directo de las fluctuaciones internacionales de precios, evitando aumentos abruptos que afecten tanto a hogares como a sectores económicos prioritarios, ya que cerca del 90% de la población utiliza gas LP como su principal fuente energética doméstica.
Los amparos favorecieron inicialmente la eliminación del control, argumentando que la fórmula vigente desde 2022 no garantizaba un margen operativo adecuado para las compañías del sector. Sin embargo, la CNE reaccionó rápidamente y desarrolló una nueva fórmula tarifaria que incluye un reconocimiento claro del margen operativo, permitiendo que las empresas puedan cubrir sus costos y continuar operando.
El regulador justificó la reinstauración del tope señalando que la ausencia de regulación anterior había provocado incrementos desproporcionados para el consumidor, no relacionados directamente con los costos internacionales o los precios de PEMEX. Desde la aplicación del control en agosto de 2021 hasta julio de 2025, este mecanismo habría generado un ahorro cercano a 89 mil millones de pesos para los usuarios finales.




































































































