
La empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que su contrato para suministrar petróleo a Cuba permanece abierto y que sus ventas hacia ese país son mínimas. Víctor Rodríguez Padilla, director general de Pemex, indicó que el volumen vendido se ajusta según la disponibilidad de México y no responde a compromisos cerrados.
Esta situación se dio a conocer tras las recientes advertencias del gobierno de Estados Unidos, presidido por Donald Trump, que plantea la imposición de aranceles a países que continúen proveyendo crudo a Cuba. Ante este panorama, México está revisando opciones para evitar afectar sus intereses económicos y comerciales.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó que el gobierno analizará mecanismos para apoyar a Cuba sin poner en riesgo la economía nacional ni la relación con Estados Unidos. México se mantiene como uno de los principales proveedores de petróleo a la isla caribeña, pero busca equilibrar esa relación en un contexto de tensiones internacionales y sanciones comerciales.
En este marco, Pemex continúa el flujo petrolero con base en la demanda y disponibilidad, sin establecer una cifra fija en el contrato, lo que permitiría ajustar el comercio ante posibles sanciones externas. El tema genera atención en la agenda bilateral, dadas las consecuencias que podrían derivarse en caso de aplicar medidas restrictivas estadounidenses sobre el petróleo suministrado a Cuba.



































































































