
Olinia, la iniciativa de movilidad impulsada por el Gobierno Federal, revelará el próximo mes los prototipos de sus dos primeros modelos de miniveículos eléctricos, diseñados para atender la movilidad urbana en distancias cortas. Aunque aún no han salido a la calle, esta propuesta ya se enfrenta a una competencia directa: scooters, motos y vehículos eléctricos de origen chino que han ganado popularidad en el mercado mexicano.
El proyecto define a Olinia como un fabricante de “minivehículos”, un segmento distinto a la industria automotriz tradicional, enfocándose en resolver necesidades de desplazamiento de primera y última milla, especialmente en zonas urbanas. Los dos modelos tendrán usos diferenciados: uno dedicado al transporte de personas y otro orientado a reparto de mercancías en áreas urbanas. Los precios estarán en un rango de 90,000 a 150,000 pesos, cifra inferior al promedio de un auto nuevo convencional en México, que ronda los 300,000 pesos.
Gerardo Gómez, director senior de J.D. Power México, señaló que la competencia de Olinia se encuentra mayormente en vehículos eléctricos alternativos como las motocicletas chinas, que han experimentado un crecimiento considerable en ciudades grandes y medianas en el país. Comentó que Olinia busca atraer a usuarios de estos vehículos hacia una opción «accesible y competitiva».
Sin embargo, el proyecto también enfrenta desafíos importantes en materia de seguridad y regulación. Guillermo Rosales, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores, enfatizó que será crucial garantizar altos estándares de seguridad para que la iniciativa pueda ser una alternativa viable y confiable. Además, la regulación actual clasifica a estos minivehículos como cuatrimotos, una categoría que Olinia considera inadecuada, por lo que trabaja junto con la Secretaría de Economía para establecer una normatividad adecuada que contemple las características y requerimientos específicos de estos vehículos.
Otro reto significativo es la cadena de suministro y el servicio posventa. A diferencia de las motocicletas y scooters eléctricas chinas, que enfrentan problemas para la disponibilidad de repuestos, se espera que Olinia desarrolle una red nacional de proveedores para asegurar respaldo y mantenimiento continuo. Gómez agregó que es posible aprovechar la proveeduría nacional, aunque requiere inversión y desarrollo tecnológico para entregar un producto de calidad.
Olinia representaría una alternativa para quienes tienen dificultad de acceder a vehículos convencionales, ofreciendo movilidad urbana práctica, económica y regulada, pero deberá superar múltiples obstáculos técnicos, regulatorios y comerciales para consolidarse en el mercado.




































































































