
La competencia en el sector del streaming se intensifica entre gigantes como Netflix, HBO y Apple TV, que enfrentan retos importantes relacionados con inversiones, expansión territorial y contenido original. Desde su debut en 2007, Netflix ha consolidado su posición como líder mundial, contando con más de 300 millones de suscriptores de pago. La plataforma reportó ingresos por 12,050 millones de dólares, superando las expectativas de los analistas, gracias a una combinación de crecimiento en membresías, ajustes tarifarios y rendimiento en ingresos por publicidad.
Sin embargo, recientes movimientos estratégicos han generado incertidumbre en el mercado. Netflix lanzó una oferta de adquisición por Warner Bros, valorada en 82,700 millones de dólares, lo que provocó un enfrentamiento directo con Paramount, también interesada en comprar la compañía. Esta disputa ha afectado la cotización de Netflix, reflejándose en una caída del 4.74% al cierre de la última sesión bursátil.
Por su parte, HBO se mantiene como uno de los actores relevantes del sector con más de 128 millones de suscriptores globales, impulsados por producciones icónicas como Game of Thrones. No obstante, el futuro de HBO es incierto debido a la posible integración con Netflix tras la compra de los activos de Warner Bros, aunque se ha asegurado que ambas plataformas continuarán operando de forma independiente tras la separación definitiva de Warner Bros y Discovery en el tercer trimestre de 2026.
En contraste, Apple TV tiene un enfoque diferente y una base mucho menor de usuarios, con entre 40 y 50 millones de suscriptores mundiales. Su catálogo es más reducido, con producciones destacadas como Ted Lasso y Severance, pero enfrenta una tasa de deserción del 7%, superior al 2% registrado por Netflix. Para fortalecer su posición, Apple TV ha cerrado acuerdos exclusivos, como la transmisión en Estados Unidos de todas las carreras de Fórmula 1 durante los próximos cinco años, y explora alianzas con otros servicios, por ejemplo, un paquete conjunto con Peacock, intentando ganar terreno en el mercado.



































































































