
El gobierno mexicano ha implementado nuevos estímulos fiscales para impulsar la producción cinematográfica y de series, incluyendo a grandes plataformas como Netflix y Amazon. Estos incentivos comprenden un crédito fiscal que permite deducir hasta el 30 % del costo total del proyecto audiovisual, con un límite máximo de 40 millones de pesos por producción y por beneficiario. Sin embargo, la estructura y los topes presupuestales establecidos limitan el alcance de esta medida frente a otros países que ofrecen beneficios más atractivos y procesos más ágiles para captar inversión extranjera.
El crédito fiscal es transferible únicamente a proveedores nacionales vinculados directamente con la producción y requiere que las películas realizadas por residentes extranjeros sean producidas a través de una entidad mexicana para acceder al beneficio. Marcos Muñoz Flores, cineasta y CEO de Domi Studio, señaló que aunque este estímulo puede beneficiar a ciertos segmentos y fomentar empleo, no representa una transformación estructural de la industria, especialmente en producciones internacionales que demandan talento y tecnología avanzada en etapas como la posproducción. “Ese monto puede ayudar a proyectos pequeños o medianos, pero no alcanza para producciones premium o de alto presupuesto”, afirmó.
En comparación, países como Reino Unido, España y regiones como Canarias ofrecen cash rebates directos que llegan hasta el 50 % de los gastos elegibles, además de procesos más predecibles y con límites más elevados. En México, solo el estado de Jalisco ofrece un esquema parecido, con reembolsos en efectivo de hasta el 40 % para gastos de producción y posproducción. Este desfase posiciona a México en un nivel intermedio que pone en riesgo su competitividad internacional, pese al incremento en la demanda global de contenidos en español y la riqueza de infraestructura y talento local.
El sector audiovisual mexicano ha experimentado un crecimiento significativo: entre 2020 y 2024, el número de producciones se duplicó, y plataformas como ViX han incrementado notablemente el alojamiento de contenido nacional. Sin embargo, especialistas advierten que para aprovechar plenamente esta dinámica es necesario implementar esquemas fiscales más flexibles y robustos. De lo contrario, México podría desaprovechar el auge en producción audiovisual que demandan los principales estudios y plataformas internacionales en la actualidad.



































































































