
Durante el año 2025, la Secretaría de Salud reportó cerca de 29,800 casos de morbilidad materna extremadamente grave en México, entre los cuales se incluyen 269 complicaciones en niñas de entre 10 y 14 años. Este indicador refiere a mujeres que, durante el embarazo, parto o posparto, enfrentaron problemas médicos que pusieron en riesgo su vida, pero lograron sobrevivir debido a la atención médica oportuna.
Las menores de 15 años constituyen el quinto grupo de edad con mayor incidencia de complicaciones, con una tasa de 9.4 casos por cada 100 nacimientos vivos. Sin embargo, el grupo con mayor riesgo sigue siendo el de mujeres entre 45 y 49 años, con una tasa de 22.6 casos por cada 100 nacidos vivos.
Además del elevado riesgo médico, se documenta que muchos embarazos en niñas y adolescentes son consecuencia de violencia sexual. Un caso reciente en Chiapas informó el ingreso urgente de una niña de 13 años al hospital tras un parto complicado y con un diagnóstico adicional de sarampión, mientras que autoridades investigan la situación del joven de 17 años que la acompañaba.
En el país, el embarazo adolescente persiste como un desafío importante; en 2023, se registraron más de 101,000 nacimientos provenientes de madres entre 10 y 17 años. La hipertensión, hemorragias obstétricas y otras complicaciones son las principales causas que agravan la salud materna. La vigilancia de estos casos es crucial para evitar muertes maternas que, en la mayoría de los casos, pueden prevenirse mediante una adecuada atención prenatal y hospitalaria.




































































































