
El pasado 13 de febrero, Marx Arriaga fue oficialmente destituido como director general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Esta decisión se dio en medio de un ambiente de tensión y confrontación con la actual administración de la SEP. Arriaga cuestionó abiertamente a las autoridades que ordenaron su salida y afirmó que hasta no recibir la documentación oficial que respalde su despido, continuará en el cargo.
Arriaga desempeñó un papel fundamental en el impulso de la Nueva Escuela Mexicana durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador. En ese periodo, estuvo a cargo de la elaboración y rediseño de los libros de texto gratuitos, material que fue cuestionado por algunas organizaciones civiles debido a supuestas incorrecciones y un enfoque ideológico. La SEP prometió corregir estas fallas y, en marzo de 2025, anunció una revisión externa para validar los contenidos, especialmente de los libros de matemáticas.
Sin embargo, desde entonces, Arriaga manifestó su desacuerdo con las modificaciones impulsadas por la actual administración encabezada por Claudia Sheinbaum y Mario Delgado. En diciembre de 2025, su postura crítica aumentó cuando propuso la creación de comités para defender la Nueva Escuela Mexicana y el contenido de los libros de texto, lo que fue interpretado como un llamado a la resistencia interna contra la SEP. Arriaga llegó a acusar a la dependencia de abandonar los ideales de la Cuarta Transformación y de intentar privatizar la educación.
El conflicto tomó un nuevo giro durante una conferencia en Tabasco, donde Arriaga afirmó que el gobierno federal estaba traicionando el proyecto educativo de López Obrador. A tan solo dos días de esta declaración pública, fue desvinculado de manera oficial de la SEP. Autoridades aseguraron que su salida responde a un cambio en la modalidad para designar a titular del área, que ahora será elegido directamente por el secretario de Educación.
La presidenta Claudia Sheinbaum defendió el liderazgo de Mario Delgado y negó la existencia de una rebelión interna. No obstante, la polémica destitución de Arriaga ha derivado en denuncias de crisis dentro de la dependencia y genera un debate abierto sobre el rumbo de la política educativa en México.



































































































