
Tras un ciclo de 30 años sin conseguir un título de Super Bowl, el propietario y gerente general de los Dallas Cowboys, Jerry Jones, reconoció la decepción que ha generado esta sequía para la afición. Durante el Combinado de Talentos de la NFL, Jones destacó su compromiso renovado para conformar un equipo competitivo que aspire a otro campeonato. “Realmente no puedo aceptar la idea de ganar un Super Bowl y luego, ¿qué?” expresó.
El equipo terminó la temporada 2025 con un récord de 7-9-1, motivo por el cual Jones anunció una estrategia más agresiva en la agencia libre para la campaña 2026. Señaló que planean aumentar significativamente su inversión económica para atraer jugadores de alto impacto, pero para ello deberán primero reestructurar varios contratos clave y liberar espacio en el tope salarial.
Entre las reestructuraciones que mencionó se encuentran los acuerdos de jugadores como el mariscal de campo Dak Prescott, el receptor abierto CeeDee Lamb, y el guardia izquierdo Tyler Smith, lo que generaría aproximadamente 66 millones de dólares en margen salarial. Además, los contratos de los tackles defensivos Kenny Clark, Quinnen Williams y Osa Odighizuwa también están sujetos a ajustes, abriendo alrededor de 63 millones más para movimentaciones.
Jones reconoció que este movimiento implicará tomar “prestado del futuro”, pero aseguró que su objetivo principal es fortalecer la defensiva del equipo, la cual tuvo un desempeño deficiente en la pasada temporada en cuanto a yardas y puntos permitidos. La reciente contratación de Christian Parker como coordinador defensivo forma parte del plan para elevar el nivel. Además, no descartó la posibilidad de realizar intercambios estratégicos para complementar la plantilla, utilizando sus elecciones de primera ronda en el próximo draft. Jerry Jones cerró enfatizando: “Mi prioridad es ir y ganar un Super Bowl”.



































































































