
James Harden dejó atrás su etapa con Los Angeles Clippers para integrarse a los Cleveland Cavaliers, en un movimiento que marcó el fin de un ciclo en el equipo angelino. El traspaso, que involucró a Harden, de 36 años y 11 veces All-Star, cambiando a los Clippers por Darius Garland y una selección de segunda ronda, se concretó tras meses de negociaciones y una temporada llena de altibajos para la franquicia.
A diferencia de sus salidas anteriores, el despedida entre Harden y los Clippers fue cordial. El propio entrenador Tyronn Lue expresó su aprecio por el jugador, destacando no solo su juego sino también su personalidad. Harden estuvo entrenando con el equipo hasta poco antes del intercambio y se despidió del personal y compañeros, evidenciando una separación amistosa.
El regreso a Cleveland representa para Harden una nueva oportunidad en un equipo que busca consolidarse en la Conferencia Este. Harden reconoció que quería dar la oportunidad a los Clippers de reconstruirse y explicó que su decisión se basó en la búsqueda de un proyecto competitivo que le permita aspirar a un título, algo que no había logrado hasta ahora.
Este cambio también refleja el cierre de una era en Los Angeles que comenzó en 2019 con la llegada de Kawhi Leonard y Paul George. Harden intentó fortalecer ese núcleo, pero las lesiones y la inestabilidad impidieron sostener el éxito esperado. Mientras Leonard permanece como la figura principal en Los Ángeles, Garland aporta juventud y potencial a un equipo de Cleveland que busca dar un paso adelante este mismo año.



































































































