
La Secretaría de Salud de México afirmó que el reciente aumento en los casos de sarampión no se debe a decisiones locales ni a periodos de gobierno específicos, sino que es parte de una situación mundial. Según las autoridades, el repunte global de esta enfermedad se atribuye principalmente a las interrupciones en los sistemas de salud causadas por la pandemia de COVID-19, que desde 2019 ha retrasado o suspendido campañas de vacunación en diversos países, incluso aquellos con infraestructura sanitaria robusta.
Desde que se detectó el primer caso de sarampión en México en febrero de 2025, las autoridades sanitarias han trabajado en la contención de los brotes para evitar una crisis sanitaria generalizada, la cual actualmente no se presenta en el país. De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Salud, hasta el 11 de febrero de 2026 se han confirmado 9,187 casos, de los cuales casi la mitad corresponden a menores de entre 0 y 14 años, siendo esta población la más afectada.
Si bien la mayoría de los pacientes presentan síntomas habituales de sarampión con recuperación satisfactoria, algunos casos pueden complicarse e incluso provocar fallecimientos. El secretario de Salud, David Kershenobich, informó que desde el inicio del brote se han registrado 28 muertes oficiales en México. A nivel mundial, UNICEF señala que la mayoría de las muertes por sarampión ocurren en niños menores de cinco años.
Ante esta situación, el gobierno mexicano continúa con campañas de vacunación para mitigar el avance de la enfermedad, reafirmando su compromiso con la salud pública y la protección de la población infantil contra este resurgimiento global del sarampión.



































































































