
La Fórmula 1 se mantiene en estrecha vigilancia ante la escalada de tensión en Oriente Medio, en particular en la región de Bahréin y Arabia Saudita, escenario de próximas carreras del campeonato. A pesar de los ataques con misiles y las acciones militares recientes entre Estados Unidos, Israel e Irán que han generado cierres de espacio aéreo en varios países, los organizadores aseguraron que los Grandes Premios programados para Bahréin y Arabia Saudita no serán cancelados por el momento.
Los eventos en Bahréin y Arabia Saudita están agendados para los días 12 y 19 de abril, respectivamente, ubicándose como la cuarta y quinta fecha de la temporada. Mientras tanto, las primeras tres carreras de la campaña tendrán lugar en Australia, China y Japón, distantes de la región conflictiva. La Fórmula 1 expresó su compromiso de evaluar la situación en colaboración con las autoridades pertinentes para garantizar la seguridad de todos los involucrados.
Por su parte, el proveedor oficial de neumáticos, Pirelli, anunció la suspensión de sus pruebas de desarrollo de compuestos para lluvia previstas en Bahréin, justificando la medida por motivos de seguridad vinculados a la evolución del conflicto internacional. El personal de Pirelli y de la Fórmula 1 actualmente en Manamá se encuentra seguro, y se están coordinando los planes para su regreso a Europa.
Hace unos meses, el director general de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, reconoció la existencia de planes de contingencia ante situaciones similares, recordando que las competencias en Catar y Abu Dabi de la temporada pasada se efectuaron conforme a lo previsto, pese a las tensiones políticas en la región. La organización enfatiza su prioridad en la seguridad mientras continúa monitoreando de cerca los acontecimientos.



































































































