
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha dado a conocer un acuerdo con Mercedes respecto a la medición de la relación de compresión de los motores V6 en la Fórmula 1, tras meses de disputas técnicas y sospechas de incumplimiento por parte del fabricante alemán. El reglamento vigente establece que esta relación no debe sobrepasar 16:1 en condiciones de motor frío, una medida que busca garantizar la igualdad competitiva y facilitar la llegada de nuevos fabricantes, como Audi y Red Bull Powertrains.
Ante la preocupación declarada por escuderías rivales acerca de posibles ajustes que Mercedes podría estar realizando para aumentar la compresión y la potencia en caliente, la FIA ha decidido implementar un sistema progresivo de control. A partir del 1 de junio de 2026, fecha coincidente con la séptima carrera del campeonato en Canadá, las unidades de potencia serán evaluadas tanto en frío como a una temperatura de 130 °C para asegurar que cumplan con las especificaciones.
La agencia reguladora expresa que esta solución intermedia busca balancear las exigencias técnicas con el desarrollo tecnológico, declarando: “Se ha invertido un esfuerzo significativo en encontrar una solución al problema de la relación de compresión, uno de los objetivos fundamentales para atraer nuevos participantes al automovilismo”. Además, desde 2027, la medición se realizará únicamente en condiciones de motor caliente, consolidando el nuevo estándar para los motores de la máxima categoría.
Adicionalmente, la FIA continua estudiando posibles modificaciones al sistema de gestión energética de los motores, con la intención de presentar novedades antes del inicio de la temporada 2026, cuya primera competencia será en Australia. Esta resolución refleja la firme intención de mantener la integridad deportiva y técnica en la Fórmula 1, buscando un equilibrio entre innovación y equidad en la competencia.



































































































