
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que su administración tendrá la autoridad sobre las empresas petroleras que operen en Venezuela, señalando que las negociaciones para su acceso se realizarán directamente con Washington y no con el gobierno venezolano. Estas declaraciones se ofrecieron durante un encuentro en la Casa Blanca con representantes del sector energético. Trump enfatizó que las compañías petroleras deben tratar exclusivamente con Estados Unidos y reforzó la posición de control estadounidense sobre las actividades petroleras en territorio venezolano.
Este anuncio se produce en un contexto de tensiones crecientes en la región, donde Estados Unidos ha aumentado su vigilancia e incluso ha incautado un petrolero con presunto crudo embargado de Venezuela en aguas caribeñas. La acción se suma a varios operativos militares realizados por Washington para controlar el suministro energético asociado a Venezuela.
Por su parte, Trump ha afirmado que, a pesar del actual escenario, está previsto un importante flujo de inversión de más de 100 mil millones de dólares de multinacionales petroleras en Venezuela, buscando capitalizar la riqueza energética del país. Además, confirmó que la próxima semana recibirá en Washington a la líder opositora venezolana María Corina Machado, lo que indica un interés por promover cambios en la política venezolana.
Este enfoque de Estados Unidos refleja la prioridad sobre la región y sus recursos energéticos, con medidas que buscan influir directamente en las operaciones petroleras y la política en Venezuela, marcando un giro significativo en la gestión de relaciones bilaterales y control estratégico en el sector energético.




































































































