
El Departamento de Justicia de Estados Unidos formalizó nuevas acusaciones contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro, y miembros de su entorno, involucrándolos en una compleja red internacional dedicada al tráfico de cocaína y actividades de narcoterrorismo en coordinación con grupos criminales mexicanos y venezolanos. Según el documento legal, organismos como el Cártel de Sinaloa y Los Zetas, así como el Tren de Aragua, grupo criminal venezolano, habrían colaborado con altos funcionarios militares y políticos de Venezuela para distribuir toneladas de droga hacia territorio estadounidense.
Las investigaciones señalan que Maduro, en funciones desde 1999, junto con otros actores como su esposa Cilia Flores y su hijo Nicolás Maduro Guerra, habrían protegido y facilitado operaciones de narcotráfico durante 25 años, incluyendo el otorgamiento de pasaportes diplomáticos y cobertura para vuelos vinculados al transporte de estupefacientes y lavado de dinero. Además, el Departamento identifica vínculos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que aportaron protección en las rutas de tráfico.
En una operación militar ejecutada el 3 de enero, fuerzas estadounidenses detuvieron a Maduro y a su esposa en territorio venezolano, trasladándolos a Estados Unidos donde enfrentan cargos por conspiración para traficar drogas, narcoterrorismo y otros delitos. También figuran en el proceso judicial exfuncionarios venezolanos como Diosdado Cabello y exmilitares como Hugo Armando Carvajal, acusado de brindar protección a laboratorios y rutas del narcotráfico.
Por otro lado, el Tren de Aragua ha extendido su presencia a varios países, incluido México, donde las autoridades han detenido a algunos de sus integrantes vinculados a delitos de narcomenudeo, trata de personas, homicidio y extorsión. La Unidad de Inteligencia Financiera mexicana ha bloqueado cuentas asociadas a miembros de esta organización y colabora con agencias internacionales para desarticular sus operaciones financieras ilícitas. Estas acciones demuestran la dimensión transnacional de las redes criminales implicadas en este caso.




































































































