
Documentos recientemente divulgados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos revelan cómo Jeffrey Epstein empleó una red de estrategias migratorias para mantener bajo su control a varias mujeres. Entre estas tácticas destacan el uso de matrimonios simulados y visados de estudiante, además de inscripciones en cursos de inglés, que les permitían permanecer legalmente en el país. Un caso particular fue el de Karyna Shuliak, quien tras casarse con una ciudadana estadounidense obtuvo la residencia permanente y posteriormente la ciudadanía, facilitando así su permanencia.
Los archivos muestran que Epstein utilizaba conexiones en la élite legal y política para manejar estas situaciones migratorias. En un momento, intentó recurrir a abogados especializados mediante contactos que incluían a figuras vinculadas al Servicio de Inmigración y Naturalización, aunque no está claro si tuvo éxito en esas gestiones. También se documenta que otras mujeres recibieron apoyo para obtener visados de trabajo bajo la categoría O-1, destinada a profesionales con habilidades extraordinarias, argumentando carreras en modelaje, arte y comunicación.
Además, Epstein patrocinó cursos de inglés para preparar a las involucradas para el examen TOEFL, requisito para estudiar en universidades estadounidenses, y cubrió los costos de matrícula que eran necesarios para conseguir el estatus legal. Algunas mujeres residieron en propiedades vinculadas a Epstein, que fungían como puntos de alojamiento y control.
Estas prácticas forman parte de la compleja red con la que Epstein aseguraba la permanencia y sometimiento de mujeres en su entorno, facilitando su movilidad y situación migratoria en Estados Unidos. La investigación continúa para esclarecer todas las implicaciones de esas maniobras.



































































































