
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, reconoció y celebró la detención de un importante líder de una facción ligada al cartel de los Beltrán Leyva, asegurada por fuerzas mexicanas en Sinaloa. La captura fue realizada por elementos conjuntos de la Guardia Nacional, el Ejército, la Fuerza Aérea y la Agencia de Investigación Criminal, quienes detuvieron además a siete integrantes más del grupo, confiscaron armas, vehículos y un laboratorio para la producción de drogas sintéticas.
El operativo tuvo lugar en Badiraguato, y fue encabezado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana mexicana, con Omar García Harfuch al mando. Tras el arresto, Harfuch afirmó que las investigaciones continúan para fortalecer el combate al crimen organizado.
El representante estadounidense destacó que “cada delincuente que enfrenta la justicia hace que nuestras comunidades sean más seguras” y que estas acciones contribuyen a debilitar las redes violentas, reducir el tráfico de fentanilo y proteger el futuro conjunto de ambos países. Asimismo, subrayó que la cooperación bilateral ha logrado resultados efectivos en materia de seguridad.
La felicitación de Johnson ocurre en un contexto de tensiones diplomáticas, luego de las declaraciones del expresidente Donald Trump sobre posibles acciones militares unilaterales en México. Para afrontar los retos en seguridad, el secretario de Relaciones Exteriores mexicano, Juan Ramón de la Fuente, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sostuvieron un diálogo telefónico en el que acordaron una reunión en Washington para febrero y reiteraron la importancia del respeto mutuo entre ambas naciones y la necesidad de reforzar la colaboración contra amenazas comunes.




































































































